A mis estudiantes de énfasis en investigación

 La importancia de la formación en investigación en ámbitos escolares, al menos en lo que respecta a mi experiencia vital, sólo recientemente se ha convertido en un eje de formación principal. Recuerdo que, cuando yo cursé mi bachillerato, poco o nada se vio realmente con respecto al mundo de la investigación. Esto me muestra dos realidades: por un lado, como profesor y académico, hoy en día, reconozco las ventajas de tener este tipo de espacios en los ambientes formativos; por otro lado, como estudiante que fui, en su momento, en un colegio distrital, reconozco que el salto que se da hacia la investigación, sobre todo en los últimos años, es drástico y, en muchas ocasiones, traumático.

Como profesor, reconozco las ventajas ya explícitas de la formación académica centrada en la investigación: el desarrollo de habilidades importantes, no solamente como profesional, sino como habitante de la realidad actual, entre ellas están la gestión y organización de la información, la consciencia crítica con respecto a una realidad o configuración de hechos que se nos presentan, la utilización de herramientas informáticas y computacionales con propósitos más allá de los del entretenimiento, la evaluación de los gustos propios y la toma de decisiones importantes. Tal vez por la cercanía existente entre la educación y las ciencias sociales, he estado frecuentemente conectado con el mundo de la investigación, en tanto que educador, en tanto que formador y en mi formación como filósofo, he visto la necesidad de entender, recurrir a e, incluso, producir textos que respondan a esfuerzos investigativos.

El salto de lo disciplinar a lo inter o multidisciplinar

El ámbito investigativo es, probablemente, de los elementos curriculares el que más se encuentra desconectado de una secuencialidad lógica, histórica o temática. La mayoría de las materias están construidas para que su complejidad, su intensidad y actualidad vayan siendo cada vez más demandantes al tiempo que los estudiantes crecen. Esto nos deja con una figura, considero, piramidal. Para ilustrar mejor lo que intento decir, probablemente al final del proceso formativo escolar de la secundaria, quedamos con una bella cordillera mental, donde cada una de las montañas es un pico del saber diferente, cada una de las cimas es un punto de especialización, si se quiere, actual o reciente, que habla acerca de la realidad desde una perspectiva muy única y poco conectada, usualmente, con los demás picos que componen la cordillera. La cordillera, es decir, el grupo de picos conectados por su cercanía es, por supuesto, el currículo escolar.

¿Por qué este modelo choca tanto al momento de la incursión en el ámbito investigativo? La respuesta es simple, el ámbito investigativo escolar, al ser propuesto de manera demasiado superficial, propone un espacio en el cual encontrar conexiones entre las diferentes disciplinas sobre las cuales se ha versado a través del currículo. Esto, puesto de la anterior manera, es apabullante, incluso para quien puede interiorizar en su mente las complejidades de todas las disciplinas de las que se habla en el ámbito escolar. Si lo pienso como un estudiante de secundaria que, de manera muy somera, logró una comprensión de las diferentes temáticas y que durante gran parte del tiempo vio sus materias como montañas en una cordillera o islas, si se quiere variar un poco la imagen mental, dentro de un archipiélago, y, de un momento a otro, se me propone un espacio en el cual teorizar acerca de las posibles conexiones que entre estas masas de tierra puede existir, o las diferentes visiones que desde cada una de estas perspectivas, picos o islas, puedo tener de un problema; seguramente me veré tan sobrepasado por la propuesta que terminaré agobiado por la tarea, la información y las posibilidades de lo que se me propone.

Lo que se pide de los estudiantes a nivel escolar puede fácilmente ser una tarea que se solicitaría a una persona luego de cursar sus estudios en un ámbito universitario. La inter y multidisciplinariedad son unas de las mayores apuestas pedagógicas, pero son al mismo tiempo de los retos más significativos que se afrontan hoy en día. En mi propia experiencia, a pesar de que durante los años escolares pude identificar alguna que otra conexión evidente entre diversos campos del saber y ramas de las ciencias: conexiones entre la educación física, la medicina y la biología, por ejemplo, las famosas agrupaciones en áreas o departamentos; existen, al menos hasta tiempo reciente a la escritura de este texto, distribuciones que administrativa y burocráticamente se sostienen: áreas o departamentos de ciencias sociales, de ciencias naturales, de matemáticas y física, de deportes y saberes lúdicos o recreativos. No obstante, se pide del estudiante que evalúe sus gustos y tendencias y formule un puente entre lo que de cotidiano tiene dicho tema y lo muy especializada que puede ser una perspectiva de esto tan banal desde un ámbito académico o científico.

Es reconocible la preocupación por preparar al estudiante en la capacidad de afrontarse a ambientes investigativos, pero, la pregunta sería: ¿es necesario que para entrar en este mundo de la investigación el estudiante se vea interpelado por la actividad absolutamente demandante de proponer una investigación por sí mismo?

Sumado a lo anterior, reconozco que el énfasis, propuesto como está, seguramente presenta una complejidad adicional y es la utilización de una segunda lengua en el proceso de llevarlo a cabo. Al ser el espacio parte del área de inglés, es evidente que su desarrollo se propone en la segunda lengua. Afortunadamente, en pocas ocasiones esto se convirtió en una complejidad más allá de lo que ya originalmente era. Es decir, el nivel que ustedes demostraron tener en este espacio fue suficiente para llevar a buen puerto la construcción del documento y afrontar los espacios propuestos de interacción y sustentación que se propiciaron. Sin embargo, considero importante invitarlos a apropiarse más de su bilingüismo. Las decisiones que tomaron, tal vez por pereza, tal vez por simple comodidad, me parece que llevan a un despropósito en el uso e inversión del tiempo. Este último es un factor determinante en los procesos investigativos: son pocos los casos en que se cuenta con una cantidad de tiempo suficiente para llevar a cabo todo lo que inicialmente se propone para el proyecto. Por lo anterior, considero que buscar información en español sobre temas que: primero, seguramente cuentan con una cantidad significativamente mayor de recursos en inglés; segundo, han sido tratados principalmente por investigadores con preocupaciones de difusión y esparcimiento de la información que se alcanza; y que además ustedes habrían podido comprender con facilidad; fue un despropósito y una de las decisiones más reprochables del proceso.

La disposición anímica hacia la actividad investigativa

Creo que todos somos, tanto positiva, como negativamente, hijos de nuestro propio tiempo y nuestros propios lugares. Ustedes no son los únicos que en su ambiente adoptaron actitudes desobligantes con respecto a sus responsabilidades académicas. Este espacio, el de la investigación en el curso de énfasis, tampoco fue el que, por las características de su propia naturaleza, recibiera de manera única su rechazo y actitud demasiado sosegada. El lugar donde tuvimos la fortuna de encontrarnos, y sí, por supuesto lo considero una fortuna, puesto que evidentemente ha habido grandes aprendizajes por parte de todos los actores de dicho espacio, es uno donde precisamente llegan las personas que, por distintas decisiones, situaciones y factores, han encontrado en los espacios académicos retos infranqueables. La institución que los acogió se caracteriza, precisamente, por recibir este tipo de personas. Personas que han tenido obstáculos de distintas naturalezas en ambientes escolares variados. Personas que han buscado por diferentes medios y a través de distintas instituciones lograr cumplir con los requerimientos académicos mínimos para el grupo etario en el que ustedes se encuentran.

Estos peldaños los considero más requerimientos que objetivos. Está más que claro, no solamente por la actitud puesta al servicio de sus acciones, sino por los mismos discursos y lenguajes que enmarcan sus referencias a todo lo relacionado con ellos, los requerimientos, que esta es la categoría primaria que tienen y, solamente luego, adoptan la connotación de objetivos. Los retos académicos que se les presentaron a ustedes fueron primero requerimientos y luego se convirtieron en objetivos. Son esto último, precisamente porque estos prerrequisitos, de acuerdo con ustedes, son las talanqueras que les permitirán acceder a una vida adulta externa a la vida académica.

Vistos de esta manera, es fácil comprender la imposibilidad de entregarse por completo a la realización de la actividad propuesta. Cuando la razón del objetivo es solamente su realización, todo aquello que se hace para llegar a él se vuelve una carga que incrementa el peso del tiempo en que no se llega a él. Un objetivo que solamente lo es en tanto que debe ser superado es visto como una barrera estática que no implica ni amerita transformación por parte de la persona que decide llegar a resolver la complejidad que su presencia establece. Tal vez debido a la influencia que mi formación como pedagogo ha tenido en mí, puedo decir que la mayoría de los obstáculos que se presentan en la vida son de tal naturaleza que requieren una transformación, no solamente estética o superficial, sino profunda y radical, por parte de la persona que los enfrenta: un nuevo conocimiento, una nueva habilidad, o una nueva perspectiva son normalmente los resultados de lograr superar una barrera vital, académica, o de cualquier naturaleza. Aquellos son, en sí mismos, cambios y transformaciones radicales y profundas.

Probablemente, ustedes se preguntarán: ¿cómo así que aprendizaje? ¿Cómo puede ser una clase que usted enseña una en la que al mismo tiempo aprende algo? Pues bien, esto es simplemente natural, casi que inevitable. La interacción humana que se presta dentro de un salón de clases es un espacio de aprendizaje abierto, en el que todos quienes participan hallan información y realizan descubrimientos de muy distinta naturaleza. Hay quienes sacan provecho del espacio pensando, precisamente, en los objetivos fundamentales de la propuesta de dicho encuentro. Una clase de investigación tiene claro y, desde un inicio, se propone como un encuentro en el cual no solamente se hagan cosas que nutran un proyecto investigativo, sino que se converse, se dialogue, se construyan y transformen ideas relacionadas con la investigación y la aplicación del método científico a preguntas propias. Pero esto, por supuesto, no es lo único que se aprehende; también se hace lo propio sobre el entorno, sobre sí mismo y los problemas que atraviesan todo. Para poder hablar acerca de la investigación, en primer lugar, considero necesario que haya una cierta curiosidad. El mismo verbo investigar implica la disposición anímica y mental de la curiosidad. Etimológicamente la palabra investigar refiere a la palabra vestigio, la cual está conectada con ir en busca de pistas o indicios.

¿Puede investigar quien no siente curiosidad?

La respuesta es clara: lo puede hacer, pero su trabajo será limitado, completamente heterónomo y absolutamente irrelevante. Considero que no hay experiencia como la que se puede sentir cuando la persona se libera absolutamente a la necesidad de saber algo. Depositarse absolutamente en el movimiento de la curiosidad y dejarse guiar solamente por su satisfacción puede ser una de las cosas más humanas y, al mismo tiempo, instintivas que pueda hacer alguien. Tenemos la, en mi opinión, mala concepción de que lo investigativo es completamente opuesto a nuestro instinto. Por el contrario, defiendo que lo investigativo, desde un punto de vista científico, es de lo más relacionado con nuestro instinto. Permitir ser dominado por la curiosidad es de las experiencias más estimulantes que se puedan sentir.

Desafortunadamente, el medio social, sobre todo hoy en día, no promueve esto. ¿Curiosidad, para qué? Tienes una cantidad de influjos de información que quieren llegar a ti. ¿Investigar, por qué? La información se encuentra absolutamente separada de lo que tú como ser humano experimentas. La ciencia, la razón, la reflexión, la investigación y la curiosidad están reservadas para personas de ciencia. Sumado a lo anterior, y siguiendo lo que Paul Feyerabend alguna vez dijo, el método se convierte en el yugo que limita la capacidad de enfrentarse a preguntas o movimientos intelectuales que pueden resultar interesantes. En el ámbito académico contemporáneo, el método tiene esa identificación de espada de doble de filo: por un lado, es claro que la estabilización de los esfuerzos intelectuales a través del alcance de requerimientos tales como: garantizar la repetibilidad de los experimentos, contar con información declaradamente objetiva y accesible para la mayoría de personas, explicitar dentro del documento el tipo de investigación, los objetivos, la metodología, las herramientas, los resultados y las conclusiones a las cuales se han llegado, entre otros es una manera de garantizar la fiabilidad de la información contenida.

No obstante, y este es, precisamente, el otro lado de la espada, la estandarización de estos requerimientos junto con la cantidad de información que se produce diariamente y la relación existente entre el renombre, el estatus académico y el reconocimiento de los logros formativos a través de la realización de documentos que resultan de procesos investigativos pueden llevar a acciones éticamente cuestionables, esfuerzos investigativos motivados por razones diferentes a la curiosidad, e, incluso, como resultado, documentos o hallazgos poco relevantes que, en realidad, no representan ningún tipo de crecimiento ni para el saber, ni para la disciplina ni aun la o las personas involucradas en la investigación.

Esto último junto con lo mencionado en el apartado acerca de la motivación o el movimiento anímico hacia la investigación y la curiosidad son una mezcla que ha afectado los alcances de sus investigaciones en el proceso que se llevó a cabo durante el período lectivo. El hecho de que sus grados dependieran de la realización con éxito de estas investigaciones sumó un nivel de estrés y presión anímica que eclipsó la centralidad de sus propios temas. Además, el hecho de que esto fuera explícitamente utilizado para ejercer más presión y garantizar que sus esfuerzos no desfallecieran, incluso a costa de su voluntad, no fue algo apropiado. Sin embargo, un hecho tan factual como que sin el resultado alcanzado a través de su investigación su grado no se daría, puesto que uno de los requerimientos -precisamente el que está relacionado con el desarrollo de este proceso- no estaría completo, es difícil de esconder u obviar.

En definitiva, para terminar, considero importante reconocer que fueron variados los factores que afectaron el desarrollo del espacio de énfasis e investigación que se propició durante este periodo lectivo. El proceso no fue solamente centrado en ustedes, para mí mismo, el poder liderar un espacio como el propuesto fue una enseñanza relevante y también me permitió reconocer características propias con respecto a mi vocación docente. Durante este proceso pude descubrir que hay obstáculos que son imposibles de franquear por otras personas; como profesor siempre creí que los obstáculos que se presentan en el camino de la educación son para ser sobrellevados tanto por el alumno como el profesor. No obstante, gracias a esta experiencia he podido reconocer que esto no es así. Los retos propios de estudiantes y profesores son distintos. Querer saltar un obstáculo por el estudiante sería tan reprochable como el padre de familia que sobreprotege a los hijos e hijas a tal punto de evitar que ellos mismos puedan llegar a solucionar la problemática presentada. Este era una de las falacias que tenía por ciertas que, aunque romantizada, puesto que, de manera errada, se cree que no hay profesor más comprometido que el que se apropia de los obstáculos propios de cada estudiante a tal punto de anular por completo la responsabilidad del estudiante por apropiarse de dicho reto, verdaderamente, está equivocado.

 

 

Comentarios

Entradas populares de este blog

Lectura - De animales a dioses - Breve historia de la humanidad

Sistema de Salud y las Droguerías en Colombia